Hace un tiempo... yo era una mujer real....
Los múltiples momentos extraños de mi vida me han hecho imaginaria. Nadie que pase por mis grises días puede recordarme de manera convincente, tal vez con miles de pistas como lugar, fecha u hora podrían vagamente recordar si por casualidad cruzaron conmigo su camino. Si no hay recibo de compra en un establecimiento al cual haya algo que reclamar, los vendedores jamás recuerdan si compré ahí o no... Lamentablemente es cierto que la culpa es completamente mía, pero tal vez pude estar un poco más oscura en la escala de grises...
Cuando yo era real, la gente siempre sabía quién era yo. Si salía un domingo a medio día a caminar un poco por la ciudad, todos me saludaban; "¡Adiós, señorita Oralia!". Si bien no era yo la más popular, no podía quejarme de mi situación social. No significa que ahora me queje, es sólo que me gustaría tener al menos la cuarta parte de la seguridad que antes tenía...
kineshi (I)
Los múltiples momentos extraños de mi vida me han hecho imaginaria. Nadie que pase por mis grises días puede recordarme de manera convincente, tal vez con miles de pistas como lugar, fecha u hora podrían vagamente recordar si por casualidad cruzaron conmigo su camino. Si no hay recibo de compra en un establecimiento al cual haya algo que reclamar, los vendedores jamás recuerdan si compré ahí o no... Lamentablemente es cierto que la culpa es completamente mía, pero tal vez pude estar un poco más oscura en la escala de grises...
Cuando yo era real, la gente siempre sabía quién era yo. Si salía un domingo a medio día a caminar un poco por la ciudad, todos me saludaban; "¡Adiós, señorita Oralia!". Si bien no era yo la más popular, no podía quejarme de mi situación social. No significa que ahora me queje, es sólo que me gustaría tener al menos la cuarta parte de la seguridad que antes tenía...
kineshi (I)
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